martes, 17 de febrero de 2015

Paradojas a orillas del San Juan





    Con la ausencia de la lámina que hace tres años faltaba, se mantiene el vitral interior de la casa 29 mil 28 del Callejón de San Severino, cerca del río San Juan, en la ciudad de Matanzas. Su propietaria, Ileana Lacalle, una mujer jubilada ávida de lecturas y programas radiales, ya imaginó mil veces el 17 de febrero de 1860, cuando en la vivienda colonial que hoy le pertenece, fundaron el Liceo Artístico y Literario de Matanzas.
   Disímiles son los periódicos y boletines que refrendaron desde entonces la labor cultural de esa institución yumurina, en cuya apertura don Rafael del Villar, como tributo al desarrollo económico y cultural de la ciudad, propuso por vez primera reconocerla bajo el seudónimo Atenas de Cuba.
   Un artesanal tabloncillo y un espejo, fueron los principales cambios que distinguí al interior de la residencia a la que entré por vez primera en el año 2012, y me explica Ileana que ese recinto llama a la cultura, por eso el salón donde antaño bailaban con vestidos de aro y sombreros de copa, lo presta hoy a las niñas integrantes del proyecto infantil Aires de España para que practiquen.
   Esta es una casa muy grande, muy difícil de mantener, creo que su historia puede ser mucho más provechosa para la ciudad, afirma convencida la señora que disimula muy bien sus canas. Tristemente, a 155 años de la fundación del Liceo Artístico y Literario de Matanzas, creo que no se equivoca, hay demasiados valores arquitectónicos y culturales en esa casa, para que permanezca desapercibida al interior de un callejón, con una aldaba de impresionante diseño en la puerta, junto a un mustio cartel de “Se vende”.

viernes, 13 de febrero de 2015

Retrato mañanero



Se despierta la mañana,
el lomerío está blanco,
y el rocío del barranco
casi llega a la sabana,
la araña más de una cana
amarró en su laberinto,
y el canto de un gallo pinto
es un eco que se estira
mientras abre una guajira
la puerta de su recinto.
                     Noel Lemus Mayor

viernes, 6 de febrero de 2015

Con Camilo, siempre



Joven de sombrero alón

aunque no te conocí

siento que vives en mi,

y en nuestra Revolución.

Cuando el pueblo es corazón

la muerte queda detrás,

pobre ausencia, que jamás

podrá alejarnos tu mano,

porque cuando ríe un cubano,

aunque no estás, siempre estás.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Lo que dijo Celina González, la última vez que la vi





“Me siento orgullosa de ser guajira” afirmó Celina González la última vez que la vi.
   Fue en el poblado cubano de Limonar, durante una jornada que en su homenaje organizaron los lugareños, en marzo del año 2013.
   Entonces, la Premio Nacional de Música se manifestó encantada de visitar su natal provincia de Matanzas, la tierra de sus padres donde encontró gente trabajadora y cariñosa, y afirmó confianza en el próspero futuro del género campesino ante los nuevos repentistas que surgen.
   Varias veces he tropezado en mi faena diaria con las fotos de aquel día, imágenes que muestran, no a la Celina reluciente y bailadora que siempre imaginamos cuando mencionan su nombre sino, a una Celina portadora de canas por derecho natural.
   Este miércoles, busqué las instantáneas intencionalmente y claro que no aparecían, como ocurre siempre cuando necesitamos algo.
   Medios de todo el mundo comunican el deceso de la Reina del Punto Cubano pero, al fin, yo la encontré rodeada de amigos, allí entre mis fotos de la flor del café y el equipo de Los Cocodrilos, en el humilde archivo de una cubana también orgullosa de ser guajira.